Fincas rusticas en venta inmancha informa:

Un día sí y otro también, los cereales son noticia. Lo que sucede es que cada vez más lo son para lo negativo. En los últimos meses los precios han caído hasta el punto de que muchos empiezan a plantearse si merece la pena seguir apostando por ellos. Hasta el punto de que en Extremadura ya se baraja la posibilidad de conceder ayudas a quienes quieran dejar el de secano para pasarse a otros más rentables. En la otra cara de la moneda, Castilla y León apuesta por la calidad y por inclinarse a un cultivo dirigido específicamente a la industria alimentaria de la región. En medio, muchas dudas y un abandono paulativo, aunque la producción se ha mantenido este año, tras varios mese de caídas de precios, problemas con la climatología y la aparición de unas plagas que, en muchos casos, se podría haber solventado con unas quemas de rastrojos prohibidas en todas las CCAA.

   En este vaivén que vive el sector, se ha sabido que entre los años 2011 y 2016 (tomando como referencia el mes de abril), el precio medio de todos los cereales ha bajado 59 euros por tonelada. Así lo refrendan los datos de la Lonja Provincial de Salamanca, organismo encargado de fijar cada semana los precios de la materia prima en la provincia o, por lo menos, de servir como orientación para las distintas operaciones que se realizan entre las partes del sector, según recoge Chema Díez en latribunadesalamanca.com.

   Los cereales más perjudicados por el paso del tiempo son el trigo y el maíz, ya que entre los años 2011 y 2016, su valor se han desplomado 78 y 72 euros por tonelada respectivamente, evidenciando una caída del sector  que espera expectante la cosecha para intentar recoger kilos de producción que se transformen en beneficio económico.

Unos precios a la baja sin que se sepa el motivo

   Por su parte, Asaja Córdoba ha mostrado su preocupación por los precios de los cereales teniendo en cuenta que «el invierno ha sido muy malo y la influencias de plagas y enfermedades que están pasando los cultivos van a hacer que las cosechas se resientan, a pesar de la buena marcha de la primavera hasta ahora».

   Así lo ha indicado la organización agraria en un comunicado en el que ha señalado que en cuanto a la superficie sembrada con cereales de otoño-invierno (trigo, cebada o avena), en Córdoba para esta campaña ronda las 125.097 hectáreas, una extensión que sube ligeramente en comparación a la de 2015, donde hubo una superficie de 123.845 hectáreas.

   En Extremadura, la Consejeria de Medio Ambiente se ha comprometido con APAG Extremadura ASAJA en implementar un plan de choque para el sector del cereal de secano, que incluirá la creación de un grupo de trabajo, con la participación de CICYTEX, encargado de impulsar la diversificación de las explotaciones de cereal de secano hacia otros cultivos más rentables y que, a medio y largo plazo, permitan garantizar la viabilidad de las mismas y, con ello, el desarrollo social, económico y medioambiental de los pueblos y comarcas afectados.

   Por su parte, el presidente de Asaja Palencia, Honorato Meneses, ha dejado constancia de la apuesta de la organización agraria por el cultivo del trigo destinado a la industria alimentaria, en el marco de la jornada que sobre este tema se ha celebrado en el salón de actos de Abilio Calderón. Meneses ha explicado la importancia de producir más trigo enfocado a este destino, ya que sería muy interesante para los productores «por la climatología de Castilla y León, la buena calidad y el buen precio que tiene».

   El presidente de la organización agrarias incidió en la necesidad de distinguir calidades de trigo y reforzar los análisis de calidad, empezando incluso antes de la cosecha. Asimismo consideró de gran importancia el almacenaje fragmentado, de modo que se discriminen las calidades del cereal.

   En medio, unos precios en los mercados mayoristas que caen semana tras semana y muchas dudas de cara al mercado internacional, que reconoce que puede haber un descenso de los precios por la acumulación de existencias y por la decisión china de dejar de acumularla y liberalizar los precios del maíz.

   Muchas dudas, muchos vaivenes que están empezando a calar en los agricultores, que comienzan a dudar si realmente el cultivo de cereales es tan rentable como lo era hace unos años.